Los pasados días 17 al 19 de febrero, el Colegio La Salle Córdoba tuvo la satisfacción de acoger a un grupo de educadores lasalianos procedentes del Distrito de Francia, encabezados por el Hermano Nicolás Capelle. Su visita respondía a una encomienda clara por parte de su Distrito: conocer de primera mano el marco pedagógico y pastoral NCA y profundizar en la opción que la institución de La Salle, en el Distrito ARLEP, ha realizado por este modelo como respuesta a los desafíos educativos actuales.
Desde el primer momento, el encuentro estuvo marcado por la cercanía, la fraternidad y el deseo sincero de aprender unos de otros. Lo que inicialmente podía parecer un intercambio técnico de información —principios pedagógicos, ámbitos de aprendizaje, desarrollo histórico del modelo, herramientas como Sallenet o el Gradebook NCA— se transformó en una experiencia mucho más profunda. Fue, ante todo, un encuentro entre educadores que comparten una misma vocación y una misma raíz carismática.
Para nosotros, educadores de Córdoba, ha supuesto una oportunidad privilegiada de diálogo con compañeros que, precisamente en la tierra que vio nacer a San Juan Bautista de La Salle, están viviendo un proceso de reflexión y renovación pedagógica. En un contexto cultural, legislativo y religioso diferente al nuestro, buscan con determinación cómo seguir siendo fieles hoy al carisma fundacional. Su inquietud no es otra que mantener viva la esencia lasaliana, adaptándola creativamente a las necesidades de su alumnado y a la realidad social que les rodea.
Esa búsqueda compartida nos ha enriquecido profundamente. Hemos podido constatar que, más allá de las diferencias de contexto, la Misión Lasaliana es verdaderamente universal. La preocupación por el acompañamiento del alumnado, por una educación integral que atienda a la persona en todas sus dimensiones y por una escuela que evangeliza desde la cercanía y el testimonio, es un lenguaje común que nos une más allá de fronteras.
Durante estas jornadas de acogida y puertas abiertas, nuestro colegio quiso mostrar no solo estructuras y herramientas, sino vida. Abrimos nuestras aulas para que pudieran observar el desarrollo cotidiano del modelo NCA; compartimos el testimonio de varios educadores que explicaron cómo viven el cambio metodológico en su práctica diaria; presentamos el funcionamiento de nuestro portal Sallenet y del Gradebook como instrumentos al servicio del aprendizaje competencial; y ofrecimos la posibilidad de conocer experiencias significativas como la oración de los grupos de fe “Semillas” y el encuentro fraterno con la comunidad de Hermanos y asociados.
Porque NCA no es únicamente una propuesta metodológica. Es, ante todo, un marco de fidelidad creativa. Un modo de actualizar hoy el sueño educativo que nació hace más de tres siglos, manteniendo viva la identidad lasaliana en clave comunitaria. Supone apostar por un aprendizaje competencial, personalizado y significativo, donde el alumno es verdadero protagonista de su proceso y el educador ejerce una labor de acompañamiento cercano y transformador.
Nuestros visitantes regresan a Francia con la convicción renovada de que la creatividad, el trabajo en equipo y la apertura al cambio son herramientas indispensables para seguir educando desde la identidad lasaliana. Nosotros, por nuestra parte, nos quedamos con el ejemplo de su tesón y su fidelidad: educadores que, aun en contextos complejos y no siempre favorables, continúan buscando caminos para ser fieles al origen y a la misión recibida.
Este encuentro ha sido, sin duda, un signo visible de comunión y esperanza. Nos recuerda que la misión compartida de La Salle trasciende fronteras y que, cuando los educadores se encuentran y comparten vida, la escuela se convierte en un auténtico espacio de renovación y futuro.